En este artículo sobre visitar El Cairo, nuestro invitada Charo de Lugares y otras Curiosidades, te hará recorrer los imprescindibles de la capital egipcia y acompañarla por sus calles y lugares de interés.

El Cairo, una gran ciudad ajetreada, llena de contrastes, movimiento, olores exóticos, bazares y mezquitas magníficas. El Nilo pasa por ella  silencioso, con las falucas y barcos. A 5 kilómetros de la ciudad, las Pirámides aparecen junto a la tranquila Esfinge.

Vista de la Mezquita de alabastro en EL Cairo

Primer día de visita en El Cairo

Comenzamos la ventura desde Luxor, en el vuelo de las 20:00 horas hacia El Cairo, llegamos en un par de horas y nos vamos directos al hotel cenamos algo allí mismo y nos vamos a dormir. 

Al día siguiente, y tras un excelente desayuno, nos vamos a la Mezquita de Alabastro, llamada así porque su fachada es de Alabastro, la Mezquita de Mehmet Alí Pasha, en la parte alta de la Ciudadela de El Cairo. Construida entre 1830 y 1848. La mezquita más grande de Egipto de la primera mitad del siglo XIX y la más alta por sus minaretes.  Erigida en memoria de  Tusun Pasha, el hijo mayor de Mehmet Alí (gobernador otomano de la época). La construyeron siguiendo el modelo de las mezquitas otomanas, con una planta rectangular cubierta por una gran cúpula central y varias semi cúpulas enmarcadas por dos delicados alminares.

Accedemos a ella por el patio rectangular, un curioso reloj llama la atención, al parecer fue un regalo que hizo Luis Felipe de Francia a cambio del obelisco que se colocó en la Plaza de la Concordia de París, el reloj no funcionó nunca. 

Nos descalzamos y nos cubrimos el pelo para entrar. Su extensa sala bellamente decorada con mosaicos e incrustaciones de piedras preciosas contrastan con las alfombras; las típicas lámparas de farolillos de cristal iluminan la sala. En esta mezquita no se reza debido a que está la tumba de Mehmet Alí Pasha, que se encontraba en la parte central del patio en un sarcófago en mármol de carrara, la trasladaron al interior del templo. Nos explican, que según sus creencias,  en sus oraciones se dirigen directamente a su Dios, y si hay alguna tumba, ésta puede interferir en los rezos.  

Las vistas del Cairo desde la mezquita son impresionantes.

Visitar el Museo Egipcio de El Cairo

Continuamos al Museo de El Cairo, aunque realmente se llama Museo Egipcio. Situado en la Plaza Tarhir en el centro de la ciudad. Custodia la mayor colección de objetos de la época del  Antiguo Egipto posee más de 136.000 objetos clasificados de diferentes épocas de la historia egipcia: Tinita, Imperio Antiguo, Imperio Medio, Imperio Nuevo, Tercer Período Intermedio, Tardío, Helenístico y Romano, sobresaliendo de otros museos no solo por la cantidad, sino también por la importancia de muchos de ellos.

En la planta baja hay una gran colección de papiros en griego, latín, egipcio antiguo y árabe de los últimos dos milenios; además de estatuas, pinturas y sarcófagos de los Imperios Antiguo, Medio y Nuevo encontrados en el Valle de los Reyes. Subiendo por la gran escalera al piso superior a la sala del tesoro a ver  al Tesoro de Tutankamón(gran parte del Tesoro lo han trasladado al Nuevo Museo de Giza). Observándola con detalle, de oro macizo con incrustaciones de vidrio y piedras preciosas, los vivaces ojos están hechos de cuarzo brillante, y las pupilas de obsidiana. Sobre el nemes, el tocado funerario a rayas, destacan el buitre y la cobra, símbolos del Alto y el Bajo Egipto. Cerca de la máscara, el templete canópico (donde guardaban las vísceras del difunto), arropado por las diosas protectoras Isis, Nephthys, Neith y Selkis, contenía el cofre de alabastro con los cuatro vasos canopes donde se guardaban las entrañas del faraón. El Trono Real de Tutankamón o Trono ceremonial, fue elaborado por artistas egipcios, formaba parte del ajuar funerario de la tumba del faraón. En oro laminado con imágenes en sobre relieve del Faraón y su esposa. EL carro de guerra del Faraón lo encontraron desmontado en su tumba, el armazón compuesto por listones de madera doblados, y la carrocería de madera estucada y recubierta de pan de oro. 

Hay un gran número de objetos en los sótanos del museo por documentar, incluidos algunos de unas 600 tumbas, debido a la falta de espacio en el museo. Las autoridades planearon la construcción de un nuevo museo, que fue inaugurado el pasado 4 de abril del 2021.

Visitar el bazar de Jan el-Jalili en El Cairo

A unos 4 km del Museo nos espera  el bazar  Jan el-Jalili , en árarabe خان الخليلي  (en inglés han el khalili), podemos ir caminando o con un taxi, optamos por el taxi.

Caminamos por su laberinto de callejuelas repletas de todo tipo de tiendas, oliendo a especias, dulces egipcios, café, té  y a shisa. Telas, perfumes, joyas, artesanía, lámparas, papiros, alfombras y un sinfín de artículos preciosos con los que regatear y llevarnos un o varios preciosos recuerdos del bazar. Sentados  en el café fishawi conocido como el café de los espejos debido a su decoración y abierto las 24 horas del día desde hace 200 años, y con un delicioso té egipcio con menta, descansamos un rato observando el ajetreo del bazar y disfrutando del ambiente.  Los orígenes del bazar se remontan a 1382, cuando el emir  Dyaharks el-Jalili construyó un gran caravasar o jan (lugar con posadas con estancias para los animales donde las caravanas que hacían largo viajes por comercio, peregrinación u otros motivos podían pernoctar y descansar).

La Ciudad de los Muertos, una de las cosas que visitar en El Cairo

Muy cerca del Jalili está la Ciudad de los Muertos a unos 10 minutos, nos acercamos a verla. Una necrópolis árabe  con el cementerio situado debajo de las colinas Mokattam .

Los cairotas, y la mayoría de los egipcios, lo llaman el’arafa (el cementerio)

Se trata de una red de tumbas de 6,4 km de largo con  estructuras como Mausoleos, donde algunas personas viven y trabajan entre las tumbas. Un barrio más que modesto en donde las casas comparten su espacio con las tumbas y las sepulturas, un lugar insólito, en dónde los vivos pasan su día a día con los muertos como una rutina más. Algunos residen aquí para estar cerca de los antepasados, que van desde recientes a los de antiguo linaje; otros simplemente por motivos económicos. Un hombre de una de las casas nos invita a asomarnos a su vivienda, pasamos por el patio con su tumba, la entrada con un gran arco da acceso al salón por una envejecida puerta verde y por lo que parece casi toda la casa excepto el baño. 

Pollo, verduras, diversas salsas muchas picantes, ensaladas y buffet de postres para cenar en una bonita Jaima.

Visitamos el barrio Qasr al-Sham en El Cairo

Antes de ir a Giza, nos acercamos al Barrio Qasr al-Sham. 

Conocido como Barrio Copto. Los coptos eran los egipcios autóctonos, los habitantes que vivían en el Cairo antes de la llegada de los árabes.  Copto se designa a los egipcios cristianos. 

En las calles del barrio podemos ver la cantidad de historia cristiana, que permanece mezclada con la judía, ya que el Evangelio dice que fue en este barrio donde vivió María y José cuando les exiliaron a Egipto. 

En la sinagoga Ben Ezra, llamada Sinagoga El-Geniza, construida sobre otra que había romana, vemos un pequeño pozo donde se cree que fue encontrado Moisés. La Iglesia colgante como se la conoce popularmente, quizá  la más famosa del  Barrio Copto.  Al-Moallaqa  su verdadero nombre, con una exquisita decoración, el altar de mármol, y otros siete altares con 110 iconos; el púlpito del siglo V de la iglesia conserva sus 15 columna originales. En los alrededores de la sinagoga, varias criptas con pozos, que según cuentan los visitaba María.

Pirámides de Egipto

Visitar las Pirámides desde El Cairo

Un autobús nos lleva a Giza, 4km desde el Barrio Copto. 

Nos dirigimos a la Pirámide de Kefrén (Pirámide de Jafra,  Kefrén es su nombre en griego), para entrar en ella (la única de las tres de Giza a la que se puede entrar). Un pequeño pasadizo oscuro por el que vamos agachados, bajando, subiendo, bajando de nuevo, algunas personas se dan la vuelta para salir, solo en la parte final del trayecto, el pasadizo es más alto, llegamos a una gran sala muy alta, la cámara funeraria, con un sarcófago vacio de piedra en el centro.  El calor es insoportable, es un poco  claustrofóbico y no huele bien que digamos, en la sala no hay tomas de aire. Salimos por otro pasadizo. Construida más tarde que la de Keops y con una estructura más simple. Sólo dos pasadizos uno superior (por el que hemos entrado) y otro subterráneo, ambos conducen a la cámara funeraria.  Una sala que no se sabe su función en el pasadizo subterráneo, sigue dando origen a muchas hipótesis.

Junto a ella, la Gran Pirámide, la de Keops. Construida con dos millones y medio de bloques de piedra, con una pendiente perfecta y una cúspide de 76 grados.  146 metros de altura y 230 metros la base de cada lado. Construida bajo las órdenes del faraón Keops. Estudios arqueológicos han concluido que en el interior hay varias cámaras en las que hay hasta 6 grados de diferencia de unas a otras. Según el historiador Estrabón el verdadero acceso a la pirámide está escondido en una piedra secreta que se puede desplazar con un perno.

Micerinos, la tercera y la más pequeña de las Pirámides, 66 metros de alto y 108 de base. Conocida en su época como la Pirámide Divina. 

Caminamos hasta la Esfinge.

70 metros de longitud y 20 de altura, esculpida en un montículo de  piedra caliza. Realmente fascinante, su quietud  y calma y la Paz de su rostro, casi imponen una reverencia. Sea lo que sea que guarde e imperturbable desde tiempos más que remotos  es sencillamente magnifica.

Antiguamente los coptos la llamaban Abu el-Hol ‘Padre del Terror’, por la expresión copta bel-hit, que se aplica a quien manifiesta su inteligencia en los ojos y que traduce la denominación egipcia hu o ju, que significa ‘el guardián’ o ‘vigilante’. 

En su tiempo  estaba pintada:rojo el cuerpo y la cara, y el nemes que cubría la cabeza con rayas amarillas y azules.

Perfectamente alineada con la Pirámide de Kefrén y construida con la misma piedra caliza que la dicha pirámide. Una inscripción en su pata izquierda del 166 d.C. puede indicar que la Esfinge la construyeron después de las pirámides

Una prueba de confianza:  Cruzar la calle en El Cairo

En el centro del El Cairo prácticamente no hay semáforos ,y los pasos de cebra, mmmm eso que será, los vehículos van a su ritmo y como les apetece, vamos a cruzar la calle, no hace falta mirar ambos lados, continuamente están pasando, primer pie en la carretera, risas, segundo pie en la carretera, aún más risas, esperamos a que los vehículos estén a una cierta distancia, empezamos a cruzar, y absolutamente todos los vehículos paran casi en seco; así es como se cruza la calle en El Cairo.