El Eisriesenwelt o Mundo de los gigantes de hielo, es una de las excursiones más famosas en la zona de Salzburgo (Austria). Es la cueva de hielo más grande del mundo y dentro se encuentran grandes esculturas naturales. Son varias formaciones cavernosas y de los 42 km que posee, sólo 1 está abierto al público. Así que allá vamos, te contaré algunos datos prácticos para la visita y al final podrás encontrar nuestra experiencia, sacando tus propias conclusiones de si vale la pena la visita a Eisriesenwelt. 

¿Dónde se encuentra Eisriesenwelt?

A unos 40 km de Salzburgo, en la localidad de Werfen.

¿Cuándo abre la cueva de hielo de Werfen?

Abierto todos los días del 30 de abril de 2022 al 26 de octubre (aproximadamente).

¿Cuál es el precio de las entradas para el Eisriesenwelt? (Actualizado: precios de 2022)

ENTRADA COMBINADA EISRIESENWELT: Visita a la cueva y teleférico.

Adultos online 32€ / en caja 35€.

Jóvenes de 15-18 años online 23€ / en caja 25€

Niños (de 5-14 años) online 15€ /en caja 17€

También es posible comprar la ENTRADA DE MONTAÑISMO, que incluye la visita a la cueva sin teleférico. El recorrido se hace caminando en su totalidad, pero solo está recomendado para montañistas (aprox. 1,5 h).

O un BILLETE DE TELEFÉRICO sin visita a la cueva. Esta entrada solo está disponible en el centro de visitantes.

Cómo llegar a Eisriesenwelt

¿Cómo llegar a Eisriesenwelt?

1º Subir en coche o autobús hasta el parking del centro de visitantes. Está muy indicado una vez llegas a Werfen así que no tiene pérdida. 

2º Subida de unos 20-30 min hasta la base del teleférico, por pista asfaltada. 

3º Ascenso en el teleférico. Es la parte más empinada del trayecto. Este teleférico es el más escarpado de Austria y la sensación de “escalar” la montaña es espectacular. 

4º Otra subida, esta un poco más pronunciada, unos 30 min por un camino de tierra/grava por la montaña. El camino en algunos tramos está cubierto y siempre hay barandilla. 

¿Cuánto tiempo necesita para la visita?

Pues entre el transporte hasta el parking, la subida por la montaña y la visita a la cueva en si, así como el regreso, deberías contar con unas 3-4 horas. 

La visita de la cueva, dura aproximadamente 1 hora. 

¿Cómo compro las entradas?

Las entradas se compran por adelantado online o en el centro de visitantes. Hacerlo en línea, resulta un poco más económico. 

Debes elegir la fecha y hora de tu entrada, debiendo validar el ticket en el centro de visitantes en la franja horaria que te corresponda. Si no es así, es probable que tengas que esperar a que haya franjas libres para acceder. 

No es necesario imprimir las entradas, por lo que es posible llevarlas en el móvil. 

Aquí tienes el enlace a la tienda oficial de tickets de Eisriesenwelt.

¿Necesito estar en buena condición física para visitar esta cueva de hielo en Austria?

A ver, estar en buena forma no es imprescindible pero sí te hará la experiencia mucho más llevadera. No me considero una persona con buena condición física, más no tuve ningún problema a la hora de realizar la visita. Si es tu caso, simplemente tómatelo con más calma. Eso sí, si lo que buscas es una visita descansada, esta cueva de hielo no es tu mejor elección. 

Dentro de la cueva debes superar un desnivel de 134m de altura, que se traducen en 700 escalones de subida!!! Esto después de una subida de unos 40-60 min andando

Dentro de la cueva no podrás para dónde y cuándo desees, ya que es el guía el que marca las paradas.

Ojo las personas que sufren de vértigo. El segundo tramo de ascenso puede resultar un poco difícil para esta condición. En ningún momento te sientes desprotegido y el camino es amplio, pero sé de personas con vértigo que en esta zona lo pasaron un poquito mal. 

No se recomienda la visita a la cueva de hielo a personas con enfermedades cardiovasculares. 

¿Cómo vestirse para visitar Eisriesenwelt?

La cueva de hielo se encuentra todo el año a temperaturas bajo cero, incluso en pleno agosto y con ola de calor, por lo que se hace necesario vestir adecuadamente. Y el calzado, no te olvides de lo más importante, lleva unas botas de senderismo o unos tenis que cumplan la función, si son impermeables mejor. Dentro no se resbala, sólo pasamos por una zona cubierta de hielo donde se debe tener más precaución, el resto del camino es sobre pasarelas de madera. 

Si vas en verano, como fuera es probable que haga calor y no es plan de ir amantado, te recomiendo que lleves un plumas ligero (o similar) y una camiseta térmica que te puedas poner por encima de la ropa que llevas. Tampoco es cuestión de pasarse con la ropa de abrigo, porque dentro aunque hace frío, la subida de escaleras te hará entrar en calor rápidamente.

Unos guantes tampoco sobran, las barandillas están congeladas y se te quedarán las manos como un cubito.

¿Se puede llegar con la autocaravana?

La respuesta corta es sí, aunque con algunos peros. Es cierto que en uno de los parkings junto al teleférico había algunas autocaravanas. Ahora bien, debo decir que la carrera, aunque no es demasiado estrecha, sí es muy pendiente, por lo que en días de lluvia o cuando el asfalto esté húmedo, puede no ser muy recomendable la subida. Hay bastante tráfico de subida y bajada, por lo que si vas a emprender el ascenso en tu propio vehículo, me parece recomendable hacerlo a primerísima hora. También porque el parking del teleférico no es demasiado grande y pronto se llena; los coches se encontraban aparcados por la orilla de la carretera (esto en agosto, quizás otros meses no haya tanta afluencia). Cada uno que valore el tipo de vehículo que lleva y sus posibilidades.

Subir con caravana está prohibido.

A unos kilómetros del centro de visitantes, en Werfen, hay una gran explanada, donde para un bus lanzadera y es posible dejar la autocaravana allí aparcada. Creo que esta es la opción más cómoda, aunque el precio me parece un poco excesivo (7,5€ ida y vuelta por adulto). La frecuencia aproximada de este transporte es cada 25 min. 

Coordenadas de este parking: 47.476205, 13.193581

Esta visita forma parte de nuestro viaje en autocaravana por Austria y otros países de Europa.

¿Hay dónde comer y/o beber durante la visita a Eisriesenwelt?

El único restaurante que hay a lo largo del recorrido es en la parte alta junto la estación del teleférico. Para ser un sitio turístico los precios no son desorbitados, aunque de la calidad de la comida no puedo opinar. Sí que vale la pena parar antes de iniciar el descenso para descansar y disfrutar de las extraordinarias vistas.

Es recomendable que lleves una botella de agua para la subida.

¿Hay aseos?

Sí, tanto en el centro de visitantes como unos metros antes de entrar en la cueva hay baños disponibles. Como es lógico, también en el restaurante. 

Entrada a Eisriesenwelt

La experiencia

Dejamos aparcada la autocaravana en el parking que os indico arriba y cogimos el bus lanzadera. En unos 20 minutos, estamos en la entrada del centro de visitantes, donde validamos los tickets. 

Ahora empieza lo bueno, la subida. Durante unos 30 minutos a un buen ritmo ascendemos por el macizo, el camino te ofrece unas buenas vistas del valle y la fortaleza de Hohenwerfen. La última parte del trayecto la realizamos atravesando por el túnel, un pequeño atajo que se agradece sobre todo si calienta el sol. 

Llegamos a la estación del teleférico y subimos a una curiosa velocidad por la escarpada montaña y en menos de 5 minutos estás en la parte alta. El paisaje del valle desde esta zona te quita el mal trago del teleférico si sufres con las alturas.

Emprendemos la segunda subida, ya se ve el objetivo, allá en lo alto. No te voy a mentir, este tramo es durillo, pero siempre puedes pararte a sacar unas fotos y admirar el paisaje (y de paso descansar, por supuesto!). 

Cuando llegas a la cima, ves la entrada a la cueva, un hueco de unos 20m de alto por algo menos de ancho. Una boca a las entrañas heladas. Puedes descansar un poco antes de realizar la entrada y disfrutar de las vistas acompañado de algunas mariposas. Cuando recuperas fuerzas y a la voz de uno de los guías, toca formar fila para entrar. Tienes dos opciones, realizar la visita en alemán o en inglés, nosotras nos unimos a este segundo grupo. 

El guía reparte algunas lámparas de mineros entre los participantes, será la luz que te guíe por los pasadizos de la cueva de hielo de Werfen. Si te toca portar una, deberás ingeniártelas para seguir al grupo, iluminar el camino a tus acompañantes y no quemar nada!

Se abren las puertas y la sensación es como si un vendaval helado se desatase. Es el momento de abrochar las cazadoras y enfundarse en gorro y guantes. Es impresionante, casi surrealista, la diferencia de temperatura en sólo unos metros. Te deslizas al interior y oscuridad, la mayoría de las lámparas se han apagado. 

Después de volverles a dar fuego, te vas adentrando en la cueva, con la luz justa y comienza el ascenso. ¿Cuántas escaleras faltan? Pues sólo acabamos de empezar, pero son unas cuantas; no lo pensamos y seguimos adelante. Este primer tramo es el peor, unos 600 escalones de casi un tirón, solo con una pequeña parada intermedia, así para ir calentando. 

Cuando llegas a la zona más alta, el guía comienza a hacer paradas más largas y realiza explicaciones encendiendo una barra de magnesio para mostrarte las formaciones y esculturas de hielo que se dan. 

Ahora toca atravesar un pequeño túnel de hielo, no es necesario agacharte, pero el agua helada te rodea. Iniciamos el descenso, parece que ahora se disfruta un poco más de las vistas y aunque hay que desandar los 700 escalones, ya no se escuchan los jadeos de los visitantes. 

La verdad, aunque el clima creado es impresionante, se hecha mucho en falta más iluminación. Tengo la sensación e haberme perdido mucho por la escasa luz, entre ir pendiente de no pegarte un castañazo en las escaleras con iluminación cero y lo poco que se ve cuando levantas la vista. A lo largo del recorrido se hacen unas 6 paradas, por lo que sales con la sensación de que se ha quedado atrás muy pronto la visita. 

No se permite hacer fotos dentro de la cueva.

Visita a Eisriesenwelt

En resumen, ¿vale la pena visitar Eisriesenwelt?

Pues como buena gallega te contestaré con un “depende”. Hasta el momento no había visitado ninguna cueva de hielo, por lo que no puedo hacer comparaciones. Es cierto que mucha gente opina que es demasiado tiempo, esfuerzo y dinero, para ver 5 ó 6 formaciones de hielo. 

Sé que hay otras cuevas de hielo en Austria que son mucho más sencillas de visitar, como la de Dachstein, en Obertraun a 10 minutos de Hallstatt. 

Quizás lo realmente impactante está en la experiencia en sí, he de decir que en ninguna otra cueva tuve una vivencia semejante. Yo no me arrepiento para nada de haber realizado la visita a la cueva de hielo de Werfen, pero reconozco que es una excursión un tanto exigente. Y quizás, si no llevas demasiado tiempo en tu viaje, no es muy justificado dedicarle casi un día entero a ella habiendo alternativas.